¿Por qué la fabricación de muebles tarda entre 6 y 9 semanas?
¿Cuánto tiempo hay que esperar para recibir muebles hechos a medida? ¿Y qué significa realmente «entre 6 y 9 semanas» en la práctica?
En este artículo, te guiaremos a través de nuestro proceso de fabricación y te explicaremos en qué se invierte ese tiempo, y por qué es importante.
Hecho por encargo, no para un almacén
Para nosotros, la fabricación de los muebles comienza en el momento en que se realiza el pedido y se confirma el pago. Cada pieza se fabrica específicamente para ti. Por este motivo, rara vez disponemos de muebles ya terminados en stock y, cuando los tenemos, nunca permanecen mucho tiempo en el almacén.
Este enfoque de fabricación a medida nos permite centrarnos en la calidad, la personalización y la atención al detalle, en lugar de en la rapidez.
El factor humano y el trabajo con material vivo
Un elemento clave de nuestro proceso es el factor humano. La madera natural es un material vivo: presenta variaciones en el veteado, diferencias de color e imperfecciones naturales que hacen que cada pieza sea única.
Nuestros artesanos seleccionan y evalúan minuciosamente cada pieza de madera a mano, teniendo en cuenta el veteado, la estructura y la armonía visual. Este proceso requiere experiencia y un ojo experto; no es algo que puedan decidir las máquinas. Estas decisiones influyen directamente en el aspecto final, el carácter y la apariencia de los muebles.
Ahora que ya hemos visto los principios básicos, analicemos con más detalle cada una de las fases del proceso de fabricación.
Preparación de la madera: la base de la calidad
Todo empieza por la propia madera. La madera de roble se corta y se prepara en nuestras instalaciones de fabricación. Aunque en algunos casos ya puede haber madera de dimensiones estándar disponible, la producción suele comenzar solo una vez recibido tu pedido. Esto garantiza que la madera se seleccione específicamente para tu pieza, y no se tome de un lote genérico.
Fabricación de paneles y componentes de roble
Una vez preparada la madera de roble, comenzamos a fabricar paneles de roble macizo. Estos paneles se encolan, se prensan y se cortan a las dimensiones exactas que requiere su mobiliario. Al mismo tiempo, preparamos los componentes para las esquinas redondeadas, que posteriormente se fresan con precisión.
Cuando todos los paneles y elementos estructurales están listos, pasamos a la fase de montaje.
Montaje de muebles: ya montados, no en paquetes planos
A diferencia de los muebles fabricados en serie y diseñados para montarse en casa, nuestros muebles deben montarse y encolarse íntegramente en nuestro taller. El diseño, la construcción y las uniones de carpintería simplemente no pueden lograrse con soluciones de montaje a partir de paquetes planos.
Esta fase lleva bastante más tiempo, pero da como resultado una pieza más resistente, más estable y más duradera.
Lijado: donde la perfección se siente, no solo se ve
Una vez montada la estructura principal, los muebles se someten a un exhaustivo proceso de lijado. Dependiendo de la pieza, esta fase puede durar varios días.
Las esquinas redondeadas y las transiciones fluidas entre las superficies deben lijarse a mano a la perfección. Esto es lo que hace que los muebles resulten suaves, refinados y naturales al tacto, y los prepara para el acabado.
Tratamiento del color en varias fases
La fase de tratamiento del color es un proceso de varias etapas que requiere un cumplimiento estricto de la técnica, el orden de aplicación y los tiempos de secado. Cada etapa se basa en la anterior y no se puede precipitar.
En primer lugar, se aplica el color. Debe repartirse de manera uniforme por toda la superficie para garantizar un tono homogéneo, tras lo cual se deja secar durante un intervalo de tiempo controlado que permita que el material se asiente correctamente en la madera.
A continuación, se aplica una capa de imprimación. Esta capa ayuda a eliminar pequeñas imperfecciones de la superficie y a uniformar su textura. Tras la imprimación, los muebles se lijan de nuevo (se les da un ligero toque rugoso) para conseguir una superficie perfectamente lisa y uniforme.
Por último, se aplica una capa protectora de laca como parte del sistema de tratamiento del color. Esta capa protege la superficie del desgaste diario, al tiempo que conserva la profundidad, el tono y el carácter natural de la madera.
Cada fase del proceso de coloración tiene su propio tiempo de secado y sus propios requisitos técnicos, por lo que solo esta fase puede durar desde varios días hasta una semana completa.
Montaje final y control de calidad
Una vez finalizado el acabado, pasamos al montaje final. Esto incluye la instalación y el ajuste de bisagras, sistemas de guías para cajones, patas, tiradores y otros componentes técnicos.
Se trata de una fase muy minuciosa en la que se revisa y se ajusta cada detalle, con el fin de garantizar que los muebles funcionen a la perfección y cumplan con nuestros estándares de calidad.
Preparación segura del embalaje y del envío
El último paso consiste en preparar los muebles para su transporte. Cada pieza se embala cuidadosamente utilizando un material protector de cartón alveolar ecológico, diseñado para absorber los golpes y evitar daños durante el envío, sin utilizar materiales de plástico ni poliéster.
Esta solución de embalaje sostenible nos permite proteger los muebles de forma responsable sin dejar de ser fieles a nuestros valores medioambientales.
La tramitación del envío, junto con la documentación y las certificaciones necesarias, también puede llevar varios días, dependiendo del destino.
Tiempo bien empleado
Desde la selección de la madera hasta el embalaje final, todo el proceso dura aproximadamente entre 6 y 9 semanas. Este tiempo no se dedica a esperar, sino que se invierte en la artesanía, los materiales naturales y una producción minuciosa.
El resultado son muebles hechos para durar, diseñados para envejecer con elegancia y creados específicamente para tu hogar.